viernes, 21 de noviembre de 2008

ENTREVISTA A ERIKA LUST



Erika Lust nació en Estocolmo (Suecia) en 1977. Se licenció en ciencias políticas, especializándose en feminismo. Desde 2000 reside en Barcelona, donde tiene su productora, Lust Films dedicada al entretenimiento de adultos pero con otro toque.

Tiene en su haber dos películas, Cinco historia para ellas, con la que ganó l premio a Mejor Guión en el Festival de Cine Erótico de Barcelona (2007), Mejor Película para Mujeres en VENUS Berlin (2007), Mención de Honor del Público en CINE KINK Nueva York (2007) y Mejor Película Erótica y Mejor Escena Heterosexual en los Feminist Porn Awards de Toronto (2008) y Barcelona Sex Project un documental que se nos muestra la vida de tres hombres y tres mujeres a nivel personal y sexual en el que nos muestran incluso sus orgasmos reales.

Ha escrito el libro Porno para mujeres, publicado en la editorial Melusina, que saldrá a la venta el próximo 1 de diciembre. Estuvimos con ella y nos contó muchas cosas interesantes .

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Erika, he de decir que has escrito un libro precioso…
Muchas gracias. Además de mi texto, el libro es estéticamente bonito porque ha trabajado en él una excelente diseñadora gráfica y un equuipo de ilustradores e ilustradoras.

Si preguntamos a una mujer si le gusta el porno, en el 99% de los casos dirá que no… hasta ahora.
Si, la idea es que eso cambie. Las mujeres no tenemos cultura pornográfica. Para nosotras es un concepto sucio, sólo para hombres, bastante feo a nivel estético… todo el concepto tiene connotaciones oscuras de alguna manera. Creo que hay muy pocas mujeres que ven el porno como algo positivo. Pero cuando empecé a investigar sobre el tema, me encontré con un montón de cosas que creo que pueden ser positivas a nivel sexual, que nos puede excitar a las mujeres y que puede cumplir la verdadera función de la pornografía, lo que pasa es que no lo tiene porque lo que hay es tan terriblemente malo que no consigue excitar. Hace pocos días me regalaron unas películas de Private, que es la productora de cine para adultos más importante, y era todo igual, y a mí eso no me pone.

¿Te sientes pionera?
Al menos en España, supongo que estoy entre las pioneras. No quiero decir que soy pionera. Hay otras mujeres que han hecho cosas mucho antes, pero si me gustaría creer que estoy entre esas pioneras de la nueva revolución pornográfica, porque sí que hay cosas para nosotras, pero muy pocas y es muy difícil encontrarlo. Si una mujer no sabe nada de porno, no puede ponerse a investigar, y es difícil encontrar cosas. Casi todo lo que he encontrado ha sido a través de Internet, en blogs especializados, incluso otras mujeres me han indicado sitios para visitar. En el libro hago una pequeña recopilación de películas, y muchas de ellas no son realmente pornográficas; algunas tienen connotaciones sexuales pero sin sexo explícito.

Cuando decidiste hacer un porno diferente, feminista y para mujeres, muchos productores y directores arremetieron contra ti…
Los directores y productores convencionales piensas que soy una molestia. En como una relación de amor – odio, porque les gusta que haya una mujer que no tiene miedo del porno, que sale en los medios, que habla del tema, pero después, cuando me oyen hablar, se dan cuenta de que lo que de verdad estoy haciendo es criticar lo que hacen ellos y eso les da miedo. Y dicen; “¿Quién es esa bitch?”, y eso es lo que les pasa a las mujeres que en un momento dado se ponen de pie y tienen algo que decir. No es como cuando un hombre quiere comunicar algo. Una mujer que protesta, que se queja, para ellos es una puta.

¿Cómo es tu trabajo, Erika?
Mucha gente cree que esto es un mundo un poco “ligero”, y no hay nada de eso en lo que yo hago. Estoy haciendo algo profesional, soy una mujer sobre todo emprendedora, llevo una empresa, escribo libros, hago películas para poder ganarme la vida como todo el mundo. En realidad la dirección de las películas son diez días al año, porque el resto del tiempo estoy delante del ordenador trabajando, pagando facturas, atendiendo llamadas… como en cualquier empresa normal y corriente.

Cuando una mujer irrumpe en cualquier feudo masculino, siempre es mirada con licencias. ¿A ti te pasó lo mismo o por el contrario a los hombres les da morbo saber que una mujer dirige películas porno?
Les da morbo y les da miedo porque tienen la idea de que una mujer que dirige porno ha de ser una mujer dominante. Eso les pone, pero a la misma vez tienen la idea de que en el porno, la mujer ha de ser sumisa, obediente.

Hay un concepto con el que yo me quedo tras leer tu libro y es la cantidad de clichés que existen en esta industria…
Pero eso es porque detrás no hay creadores. Es como hacer películas en cadena, como hacer salchichas (risas). Cuando ellos preparan una producción, lo que necesitan es, seis chicas, seis chicos, una casa, tú te pones en este sofá y tú entras por ese puerta, y ya está. Para mí no es tan fácil. Ellos recurren a los clichés porque es lo único que conocen. En muchas ocasiones son hombres bastante pobres tanto cultural, inteligente y emocionalmente, incluso diría que sexualmente, porque si su vida sexual fuera más interesante, a mí me gustaría verlo reflejado en sus películas, y no lo veo.

A pesar de todo, hay directores que hacen cosas chulas, frescas y alternativas y claro, los directores “convencionales” se sienten amenazados. ¿Temen que se les muera la gallina de los huevos de oro?
¡Por supuesto!, aunque eso también queda reflejado en otros sectores. Haciendo un paralelismo, cuando las mujeres dijeron que querían votar, porque les tocaba, porque querían ese derecho como individuos, los hombres dijeron; “no es necesario, ya lo hacemos nosotros”. Y eso es lo que me dicen muchos hombres dentro de la industria del porno. Que no hace falta el cine que yo hago. Además hay muchos que me acusan de ser antigua en mis planteamientos y es algo que me resulta muy interesante porque dicen que lo que yo hago no nos va a lleva hacia adelante sino que es como dar un paso atrás. Tu y yo, por ejemplo, nos entendemos perfectamente, nos reímos, porque tenemos una base de valores parecida, de ideas y de cómo funciona la sociedad, de cual es el papel del hombre y de la mujer. Cuando hablo con ellos me doy de frente con un muro y no nos entendemos, no consigo comunicar con ellos porque no quieren escuchar lo que digo. Quizá porque les da miedo que ahora lleguen las mujeres y les quiten el trabajo. ¿Por qué sólo tienen derecho ellos a ganar dinero?

Pero eso pasa en el porno y en cualquier esfera social…
Sí. Hemos tardado mucho hasta llegar aquí. Si que ha habido codirectoras o productoras de cine porno, pero han sido sobre todo, ex actrices que lo que hacían era reproducir los mismos valores que ellas han aprendido en el mismo negocio. Hay muy pocas mujeres que realmente digan “ahora yo quiero ser directora”, y que añadan su perspectiva.

Dices en tu libro; “queremos ver a mujeres normales, personajes a los que podamos conocer antes de verles follando y con los que nos podamos identificar” ¿Radica ahí la empatía entre consumidoras y directora?
Sí. Es una de las cosas más importantes. Cuando vemos en las películas porno a las ninfómanas, las Lolitas, las enfermeras, las prostitutas… pocas mujeres pueden sentir que tienen algo en común con ellas. Estas mujeres no están retratadas. Todas ellas podrían llegar a ser interesantes si hubiera un análisis a nivel personal y emocional donde tú entendieras quienes son. Pero para muchos hombres, si esas mujeres, tienen voz, tienen fuerza o algo que decir, ya no resultan tan eróticas.

¿Qué importancia tiene un guión en una película porno?
En la mayoría de las películas porno no hay guión. No hay ni siquiera contexto. Y no estoy diciendo que el porno necesite un guión muy elaborado. Yo lo que necesito saber es, quienes son y por qué están en esta situación, por qué sienten pasión el uno por el otro. Esto sí necesito saberlo, necesito seguir un hilo. Por supuesto, si se desarrolla un guión interesante y elaborado, puede llegar a ser algo muy chulo. Pero para mí la base es esa.

¿Hay hombres que también están hartos del porno convencional?
Aunque hay una gran masa que se conforma con el cine convencional, hay muchos hombres ahí fuera que quieren ver otro tipo de cosas. Yo hago porno para mujeres porque es mi manera de explicar y poner en evidencia que el porno que se hace es porno para hombres

¿Por qué hay tan poco humor en el cine porno?
(Risas) porque los hombres se tomas el sexo con mucha seriedad. Yo creo que las mujeres no tomamos el sexo con mucho más cachondeo. Hay muchas situaciones divertidas e incluso absurdas que surgen en ese momento. El humor es algo que yo utilizo en algunos de mis guiones, sobre todo para las introducciones a las historias, porque creo que es un factor bastante importante que ayuda a relajarse, porque con la risa todo es mucho más fácil

¿Crees que con directoras como tú cambiará la imagen sucia y oscura que se tiene del porno?
Debería, porque al fin y al cabo, es sólo porno. Simplemente es otra fórmula, es como si hablamos de cine de terror. ¿Qué significa cine de terror? Pues el cine que tiene como objetivo asustarnos. ¿Qué significa el cine porno? El porno es el cine que tiene como objetivo excitar. Es el objetivo real. Se puede hacer porno homófobo, machista, racista… pues también se puede hacer cine porno feminista. Sólo es un conjunto de valores que añades a este género. No lo veo tan complicado, pero hay muchos hombres que dicen que yo mezclo aceite y agua por tratar de mezclar el porno y el feminismo. Yo no lo veo así. Para mí el feminismo es un valor que puede impregnar todas las artes culturales.

¿Utilizan la palabra feminista como un insulto?
Sí. Por supuesto. Siempre. Pero yo no lo considero un insulto. Sobre todo lo veo en la sociedad latina y en España. En Suecia es muy diferente la aplicación de la palabra feminista. Allí es algo positivo, aceptado y que forma parte de la sociedad. El problema es que aquí se ha hecho un mal uso de la palabra. Para muchos españoles, cuando digo que soy feminista interpretan directamente que quiero matar a los hombres.

Desde la prehistoria hasta Internet, el sexo y su representación gráfica ha estado presente en nuestras vidas. ¿Por qué nos asusta tanto?
En nuestra sociedad, prácticamente desde la era victoriana, porque antes no era así. El sexo era algo muy natural, y de hecho lo es, ya que es necesario para que continúen las generaciones. Cuando se descubrió Pompeya, era un momento donde los hombres manejaban los poderes e indicaban lo que se podía y no se podía ver. De repente aparece ante ellos toda esta cultura sexual existente en la antigüedad y sufren un shock terrible. Deciden entonces que eso no lo quieren compartir con las mujeres y las clases bajas, ya que tenían la creencia de que se podrían escandalizar y volverse completamente locos. Ellos tenían la concepción de que el hombre rico y blanco es el que maneja el poder y los límites de lo que se puede o no se puede.

Históricamente, en todas las civilizaciones el sexo formaba parte de la educación de hombres y mujeres. ¿Sería concebible hoy en día un tipo de educación así?
Si. Escribían libros, ilustraban paredes y cuadros. En el arte se podían apreciar imágenes reproduciendo actos sexuales. El Kamasutra trata de eso. De explicar e ilustrar. Incluso, en algunas de esas civilizaciones, la profesión de prostituta no era algo mal visto. Era una profesión como otra cualquiera.
En la era judeocristiana lo veo difícil. Además, la relación que muchos padres tienen con sus hijos a la hora de hablar de temas sexuales es prácticamente nula. A según qué edades, conocer la sexualidad es muy importante porque forma parte de nuestro cuerpo y tienen que entenderlo. Cuando alguien no quiere hablar con sus hijos sobre la sexualidad, están sintiendo vergüenza sobre lo que son. Quizá, en este sentido, el “buen” porno pueda ayudar en cierta manera, porque puede conseguir abrir la mente y conocer la sexualidad.

Según dices en tu libro, en los años setenta se hacía porno de calidad, hasta que llegó el VHS. ¿El video mató a la estrella del porno? (Video killed the “porno” star).
Había un porno muy diferente porque había creadores que tenían una idea clara sobre lo que querían hacer y tenían el cine como instrumento para hacerlo. El problema es que llegó el video que mató un poco esa visión. Ahora estamos en una época donde la tecnología nos permite democratizarlo de nuevo y que nuevos creadores pueda hacerlo, ya que con las nuevas tecnologías resulta muy barato. Tú puedes editar una película en tu ordenador y rodar una película con una cámara.

Como en todo, en esto también hay excepciones, como el director Russ Meyer o Cándida Royalle. ¿Qué les hacía diferentes?
Russ Meyer tenía otra estética completamente diferente. No hacía porno explícito, sino un producto un poco más “soft”. No se veían, por ejemplo penetraciones. Se veían mujeres en topless, se veía que estaban teniendo relaciones sexuales pero no mostraba el sexo explícito. Tenía una estética preciosa. De hecho toda la estética de la época era preciosa. Y la época estaba rodeada de cierta inocencia.

Hace poco se ha estrenado una película sobre “el destape” en los años setenta en España. Supongo que lo conoces. ¿Crees que era un intento por disfrutar la libertad, pero que no sabíamos cómo?
Algo conozco de la época pero la película no la he visto. La mala calidad de ese cine hay que analizarlo en el contexto del momento. Un contexto cultural y político, por supuesto que también tiene que ver mucho con toda la liberación económica donde las mujeres empiezan a entrar en la vida laboral y tomar decisiones.

Fue una época de muchos cambios. Las suecas desempeñasteis un gran papel. Los hombres buscaban una libertad sexual que no tenían en España, y las mujeres debían ponerse al día si no quería quedarse atrás.
Todo el mundo juega con el hecho de que sea sueca (risas). La suecas venían de una sociedad muy diferente donde las mujeres ya habían dado ese paso que aún no habían dado las mujeres españolas.

¿Nos hemos olvidado de todo lo que hicieron las mujeres en los años setenta por la liberación femenina? ¿Hemos dado un paso atrás?
No, no lo creo. Si miras la situación actual, hay muchas más mujeres que tienen el poder sobre sus propias vidas a nivel económico, político y social. Hoy en día hay muchas más mujeres con potencial y con más oportunidades.

Sabes que todo lo que hagas ha de ser impecable y que no puedes cometer ni un error, porque sino, al más mínimo fallo, se te van a tirar al cuello…
A mí me pasa algo muy curioso. Cuando me dan la oportunidad de hacer algo, por ejemplo, en una empresa que tiene, digamos, veinte hombres que están haciendo películas. De repente llego yo y se despierta su interés. Pero me piden que por menos dinero haga algo con más impacto. No me dan las mismas condiciones, no me quieren contratar simplemente como uno más, con el mismo presupuesto y al mismo nivel. No. Menos dinero y más impacto. Es algo de lo que estoy un poco harta. Pero eso no pasa sólo con el porno, pasa en todos los ámbitos profesionales.

El porno es una de las pocas profesiones en las que las mujeres cobran más que los hombres (actrices y actores). ¿Es la excepción que confirma la regla?
En el cine porno la mujer es un instrumento. El hombre es simplemente parte del mobiliario. Él no está normalmente en la lista de las estrellas. Eso se ve también en las películas. Los hombres prácticamente no figuran como personas, normalmente un hombre figura como polla.

En el cine convencional, evidentemente no vemos sexo explícito. ¿Podrá llegar el día en el que se mezclen?
Por ahora lo dudo mucho, porque el sistema de censura que existe, sobre todo en Estados Unidos, si una película contiene sexo, adquiere una calificación que no permite mostrarse para grandes masas ya que nadie invertiría dinero en ella al no ser proyectada en grandes espacios. Sin embargo si que se ven cosas en algunas películas, como Instinto básico, o Una historia de violencia, pero son escenas cuyo objetivo no es excitar sino que suelen se bastante violentas. Muy pocas veces vemos sexualidad positiva. Es un tipo de sexualidad muy problemática, sobre toda en las mujeres.

Hay algo que me ha llamado mucho la atención; censura dentro del porno. ¿Cómo es posible?
(Aquí interviene Pablo Dobner, director ejecutivo de Lust Films, que nos acompañó durante buena parte de la entrevista). Sí. Por ejemplo, que dos chicos se toquen. En Cinco historias para ellas hay dos chicos que mantienen relaciones sexuales. ¡No veas tú los problemas que tuvimos!
(Erika) Sí, problemas con distribuidores. Por ejemplo, en Alemania hay una empresa muy importante que nos ha hecho sacar esa escena del DVD para poder venderlo. Mucha gente me felicita y me dicen que les gusta mucho la película, pero preguntan que por qué está ahí esa escena. Pero creo que hay muchos hombres que simplemente tienen curiosidad y con Cinco historias para ellas, tienen la excusa, porque ellos nunca se comprarían una película simplemente de hombres.

¿Qué tal la experiencia como escritora?
Tengo que decir que estoy bastante contenta porque soy bastante crítica. Cuando hago una película, siempre hay cosas que me gustaría cambiar, pero en el cine es más difícil, porque hay mucha gente involucrada y no puedes controlar todos los aspectos. En un libro puedes controlar mucho más el trabajo y eso me encanta. Yo seguramente lo hubiera reescrito veinte veces más, pero la gente que tenía a mi alrededor me han hecho soltar el libro para su publicación. Escribir es algo que me gusta mucho. De pequeña, en la escuela gané algunos premios importantes en mi colegio (gesto de orgullo). Antes de escribir el libro, tenía siempre la misma pregunta; ¿esto que coño es? ¿Existe de verdad el porno para mujeres? Y sentía que tenía cosas que decir y las cuento en el libro. Con las películas aún tengo mucho que decir.

Has hecho hasta el momento dos películas, Cinco historias para ellas y Barcelona sex project. ¿En qué estás trabajando ahora?
Estoy trabajando en una tercera película que se llama Seis voces femeninas y que va a retratar aún más la sexualidad femenina. Voces que van a entrar en las emociones y los pensamientos y que van a llevar la historia adelante. El problema es, cuando hablamos de cine porno, que los recursos son un poco limitados a nivel económico, porque los presupuestos, aunque algunos son importantes, no tienen ni punto de comparación con el cine convencional. Por lo tanto, hay que intentar hacer algo guapo con poco dinero. Además, hay otros recursos, como son los actores (que no quiero criticarlos) que hay que tener en cuenta. No son actores que hayan estudiado interpretación y por lo tanto tienen limitaciones a nivel interpretativo y de tiempo, ya que tampoco está tan bien pagado como la gente se piensa. Tienen mucha dificultad con aprender todo un diálogo o un guión. Entonces, muchas veces, las ideas que yo tenía no funcionaban exactamente como quería. Eso es lo que te hace aprender y ahora tengo muchas ganas de poner en marcha lo que he aprendido ya que creo que puede salir algo más acorde con lo que me apetece. Pero he de decir que los actores son muy buenos de otra manera. Saben comunicar muy bien con sus cuerpos, por ejemplo. Entonces tengo que jugar con esos recursos y olvidarme un poco de que ellos reproduzcan texto y contar las cosas de una manera más visual.

¿Te consideras buena lectora?
Me encanta leer. Últimamente leo mucho menos de lo que me gustaría. Tengo un montón de libros en mi mesita de noche pero ahora mismo tengo muchísimo trabajo y no puedo. Pero si puedo decirte que estoy pensando en escribir otro libro del que aún no puedo decirte nada. Porno para mujeres se va a publicar en Alemania en una editorial del grupo Random House y también se publicará en Estados Unidos.

Muchas gracias, Erika, y suerte con el libro y con tus películas.
Gracias a ti.


2 comentarios:

Pilar Alonso Márquez dijo...

Estupenda entrevista, mi niña!!

Muacksssssss

susanamoo dijo...

si. Estupenda!