lunes, 14 de julio de 2008

La décima sinfonía - Joseph Gelinek

Reseña publicada en www.ciberanika.com
Realizada por Celia Santos

LA DÉCIMA SINFONÍA
Autor: Joseph Gelinek
Editorial: Plaza & Janés
ISBN: 978-84-01-33674-4
Primera edición: Junio de 2008
Nº de páginas: 409



Una maldición persigue a todos los grandes compositores de la historia; ninguno de ellos ha conseguido completar una décima sinfonía. Casi doscientos años después un artista francés, Roland Thomas, dice haber compuesto la supuesta décima sinfonía de Beethoven a partir de los bocetos que el autor dejó escrito en sus cuadernos. Un experto musicólogo, Daniel Paniagua acude al estreno de dicha obra. Éste queda tan maravillado que sospecha que la música que acaba de escuchar no puede ser fruto sólo de unos cuantos apuntes. Algo tan sublime sólo puede haberlo compuesto el mismo Beethoven. ¿Y si la décima sinfonía existe de verdad? ¿Y si el maestro Beethoven consiguió finalizarla?

Un terrible asesinato, la búsqueda de la partitura que contiene la supuesta décima sinfonía y un amor prohibido de Beethoven, embarcarán al joven musicólogo en una aventura en la que la masonería, los códigos secretos y la magia de la música le llevarán a conocer un mundo en el que ninguno nos querríamos ver envueltos.

Opinión

Podríamos catalogar esta obra de thriller musical. Un asesinato, un musicólogo, y una partitura son los ejes de esta historia. A partir de los conocimientos del autor en materia de música clásica y en particular en Beethoven, su vida y su obra y sus amores, Joseph Gelinek nos regala una aventura donde el asesinato y la música van de la mano en lo que podríamos considerar una novela al uso; presentación, nudo y desenlace. Sin complicaciones ni florituras, Gelinek, aparte de regalarnos sus conocimientos musicales, nos ofrece una historia de misterio e intriga que, además de entretenernos nos deja conocer un poco más al gran Beethoven, ya no sólo como músico, sino también como persona.

El tono es sencillo sin ser pobre y el ritmo no decae. Con incursiones en la época en la que vivió el gran maestro, el autor ha sabido moverse sin ningún problema ni de ambientación ni histórico.
Los personajes están muy bien definidos, y sus personalidades bien marcadas. Es lo que podríamos llamar una novela correcta. ¿Pero qué es lo que le hace al autor publicar esta novela con un pseudónimo? ¿Quizá el miedo al fracaso? Es posible que, si la novela no gustase, él se sintiera herido en su ego pero su reputación quedaría impoluta. Pero la cosa no es así. La décima sinfonía está en los primeros puestos de ventas en España y ya se ha vendido a un montón de países, entre ellos Alemania e Italia. Tengo que decirle, señor Gelinek, que su novela no es peor que muchas de las que están en los estantes de las librerías cuyos autores de vanaglorian y se enorgullecen de ellas. Si ese es el motivo de su anonimato, ya puede usted ir saliendo del armario.


ENTREVISTA A JOSEPH GELINEK


Joseph Gelinek es el autor de la exitosa novela La décima sinfonía. En realidad es un pseudónimo elegido por el escritor, musicólogo y pianista español que ha preferido permanecer en el anonimato. Gelinek fue un músico que osó retar a Beethoven y que fue humillado por el maestro. Cuando pregunté a la editorial si había la posibilidad de una entrevista con el autor, no las tenían todas consigo, pero me facilitaron su dirección de correo electrónico. Una vez me hube puesto en contacto con él, me propuso una entrevista vía Messenger. Hasta ahora había hecho entrevistas por mail, por teléfono y en directo, pero esta es la primera que lo hago por este medio y la experiencia ha sido muy interesante.

El mercado editorial está inundado de thrillers y novelas de misterio pero en este momento la tuya es la única en la que la música y un compositor como Beethoven son los protagonistas. ¿Crees que este hecho marca de algún modo la diferencia?

Joseph Gelinek:No sé si estarás de acuerdo, pero en los thrillers la música suele ser importante, por lo menos en los que a mí me gustan. Me vienen a la memoria El silencio de los corderos (las Variaciones Goldberg, de J. S. Bach) o Christine, de Stephen King, (el rock and roll de los años 50) o Cadena Perpetua (Sull´aria, de Mozart)

Sí, recuerdo la música de esa película. Fantástica.

Joseph Gelinek:Entonces me dije ¿por qué no darle a la música TODO EL PROTAGONISMO?, convertirla en estrella absoluta, que no sea un simple acompañamiento ¿sabes? sino la estrella. Y de ahí surgió La décima sinfonía. Obviamente, me tuve que poner a pensar muy seriamente qué música y qué compositor.

¿Y por qué Beethoven?

Joseph Gelinek:Porque evidentemente quería conectar con el público y me pareció que Beethoven era el más conocido y como conocía (y admiraba) su música, me dije: voy a intentarlo. Escribir la primera novela es aterrador porque realmente no sabes si vas a poder acabarla. El 95% de la gente que empieza una novela NO LA ACABA. Ese es el porcentaje, más o menos, por lo tanto el desafío estaba en acabarla. Crear algo que tuviera un principio, un desarrollo y un final. Necesitaba un primer borrador completo. Cuando tuve eso, aunque sabía que estaba lleno de agujeros, me tranquilicé, aunque he decirte que a la editorial les vendí la novela con solo 100 páginas. Me dijeron que si las otras 300 eran como esas, me la compraban.

Eso es muy arriesgado, ¿no?

Joseph Gelinek:Sí, algo arriesgado, pero quería hacerlo así, meterme un poco de presión.

Como nadie sabe quien eres y has publicado con un pseudónimo... Yo te he identificado con Daniel Paniagua, el protagonista de la novela…

Joseph Gelinek:Bueno, claro, soy más musicólogo que policía. De hecho, he decirte que la investigación musicológica tenía tal peso en la novela que la criminal estaba descompensada. Y al fin y al cabo, se habían cargado a una persona.

Supongo que te documentaste bien en ese campo, ¿no?

Joseph Gelinek:Sí y eso lo tuve que modificar a instancias del Departamento de Edición de Plaza & Janés que es muy bueno.Te diré que en USA, todos los escritores trabajan con un "editor "y aquí se considera un desdoro, una mácula en tu expediente si un "editor" tiene que meter mano al libro, aunque es cierto que hay dos tipos de ediciones; aquellas en las que es el propio autor el que cambia lo que no procede, y esas otras en las que el autor es tan poco hábil, que es el propio editor el que le tiene que reescribir el libro. Yo me lo reescribí solito y había tajo, ¡eh! Desde luego.

Escribir un libro no es cualquier cosa, aunque mucha gente después tire por tierra meses, e incluso años de trabajo.

Joseph Gelinek:Hay que crear el mejor libro que seas capaz de escribir en ese momento con tus conocimientos actuales, no esforzarse en escribir el mejor libro de todos los tiempos.

Eso me ha gustado de tu libro...

Joseph Gelinek:Regálame un poco el oído, te escucho…

Que no intentas rizar el rizo, no pretendes sorprender con giros que, en ocasiones los autores no saben cómo salir de ellos. ¿Cuál era tu intención al escribir esta novela?

Joseph Gelinek:Quería crear una historia con varias tramas paralelas que convergiesen al final. Una historia lo más visual posible, a pesar de ser sonoro. Una historia que entrara dentro de lo que los yanquis llaman INFOTAINTMENT, mezcla de Information y Entertainment, es decir, que la historia no sea mera carpintería literaria, sino que hable de algo, como en Rising Sun, de Crichton, que te cuentan una investigación policiaca muy bien armada pero al mismo tiempo están pintándote "un gran fresco" de la penetración japonesa en USA. Y cierras Rising Sun y dices: “sé más ahora de los japoneses que antes y encima me he divertido”; si el lector puede decir: “sé más de Beethoven que antes y me lo he pasado bien”, entonces misión cumplida por mi parte, claro.
Ahora hay que vender y la cosa va muy bien en este sentido. Estamos en la lista de más vendidos, lo cual para la editorial, que ha hecho un despliegue impresionante es muy importante, y para mí no te quiero ni contar.

Eso desde luego. Con tu libro descubrimos a Beethoven, no sólo el músico sino también el hombre. Háblame ahora de los personajes... Bajo mi punto de vista, los personajes son los de una novela policiaca al uso; la juez, la pareja de policías, el experto en la materia, los sospechosos… Tengo que decir que me ha recordado, en ciertos momentos, a las novelas de Ágata Christie. Cuéntame un poco quienes son tus escritores de referencia.

Joseph Gelinek:Pues Crichton me apasiona, desde luego. ¿Sabías que es el creador de "Urgencias"? No, no lo sabía Joseph Gelinek:
Es un genio.
Stephen King es un gran escritor. A la gente le cuesta aceptar que un escritor de género pueda ser grande pero él lo es. No tiene nada que envidiar a Paul Auster o a Haruki Murakami o a cualquiera de los escritores no considerados de género

Bueno, será porque esos están de moda y King ya no.

Joseph Gelinek:También me gusta Henning Mankell y el verano pasado descubrí una novela fantástica: "Muerte de una heroína roja", de Qiu Xialong y pertenece al género que tanto me apasiona, el INFOTAINTMENT. Es un gran fresco de la China actual y una buena historia policiaca. Me fascina Conan Doyle, desde pequeño. Él se consideraba un "gran novelista" y le irritaba que Sherlock Holmes tuviera tanto éxito porque decía que eclipsaba sus "grandes novelas" históricas

Hay un par de capítulos que están ambientados en la época en la que vivió el maestro y en los que él es el protagonista ya que la historia así lo requería. ¿No te han dado ganas de quedarte en esa época? ¡Literariamente hablando, claro!

Joseph Gelinek:Entré muy inseguro en esa parte de la historia, porque lógicamente la vida era tan distinta entonces que es fácil patinar desde la sujeción de las mujeres al padre, que era brutal, hasta la importancia de un buen diagnóstico medico.

Ufffff, eso me impactó mucho. Una muerte muy trágica

Joseph Gelinek:Sí, muy Conandoylesca. Debo decir que en Sherlock siempre hay muertes espeluznantes.

Sí, son fantásticas

Joseph Gelinek:De hecho, ya había pensado falsificar una historia de Sherlock en la que el asesino lograba infectar con tétanos a su víctima. A la muerte de Conan Doyle, son legión los escritores que han seguido escribiendo historias de Sherlock, y yo me subí al carro, aunque no la he publicado.

Hablemos del maestro... ¿Tenía Beethoven sangre española o es sólo una leyenda?

Joseph Gelinek:Yo estoy convencido de que sí. De joven no le apodaban simplemente "el español", sino "el español negro". Imagínate si hay que ser oscuro de piel para que te pongan ese mote. Tenía que ser un “moreno de verde luna”, como Antoñito el Camborio.

Jajajajajaja

Joseph Gelinek:Bromas aparte, lo cierto es que hay una obsesión por el ritmo en Beethoven que no es normal en el clasicismo alemán y que puede que le venga, “ozú”, de sus antepasados españoles. La familia Beethoven era originaria de Flandes donde los españoles estuvimos mucho tiempo.

Eso lo explicaría ¿Y la amada inmortal? ¿Qué se sabe de ella?

Joseph Gelinek:La amada inmortal era una mujer casada llamada Antonia Brentano. Su marido era un mercader de vinos de Frankfurt el cual no debía de hacerle ni p... caso y se enamoró de Beethoven pero no tanto como para separarse del marido, y cuando éste dijo que se volvían a Frankfurt, porque vivían en Viena, a Beethoven se le partió el corazón. No solamente con respecto a esta novia en concreto, sino con respecto a la idea de casarse. Ahí dijo: “lo dejo por imposible, nunca me casaré, mi esposa es la música”.
Antonia Brentano es la Amada Inmortal más probable de las mujeres que le conocemos a Beethoven pero ¿y si hubiera habido OTRA MUJER de la que no habíamos oído hablar hasta ahora? Ese es el punto de partida de
La Décima Sinfonía.

Estoy segura de que la hubo.

Joseph Gelinek:Tuvo una amiga llamada Fanny del Río con la que no pasó "a mayores"

Eso no puede saberse, por mucho que conozcas su vida.

Joseph Gelinek:Eso es cierto. Oficialmente no pasó nada. Era española, hija del director del colegio al que Beethoven mandó a su sobrino Karl.

¿El que decían que podría ser su hijo, y no su sobrino?

Joseph Gelinek: Sí, ese mismo.

¿Qué pasaría si apareciese una supuesta partitura de la décima sinfonía de Beethoven?

Joseph Gelinek: Sería lo que se dice en la novela: el descubrimiento artístico más importante de los últimos decenios. Sería realmente revolucionario, como descubrir una Mona Lisa de Leonardo desnuda o algo así.

En un momento de la novela, el protagonista dice algo así como que cualquier compositor, al escuchar a otros autores, siempre se verá influenciado, impregnado de ellos, aunque no plagie y que en Beethoven, al ser sordo, las ideas salen puras. ¿Radicaba ahí su talento?

Joseph Gelinek: No, para nada, pero de alguna forma, el hecho de ser sordo, le hacía distanciarse de la parte pirotécnica de la música, la parte que se escribe “pour épater les bourgeois”, y que no necesariamente es la más profunda aunque sea la más vistosa.
El hecho de que Beethoven supiera por ejemplo que él no iba a tocar sus conciertos para piano le hacía concentrarse más en el desarrollo de las ideas que en la parte meramente instrumental, ya sabes, cascadas de arpegios, florituras mil que el intérprete compositor escribe SOLAMENTE para que la gente diga en el concierto: ¡qué difícil debe de ser tocar eso!

Ya, pero lo difícil será componerlo, ¿no?

Joseph Gelinek: No, lo difícil es tocarlo. No sabes lo increíblemente difícil que es tocar bien el piano; muy, muy difícil.

Bueno, simplemente creo que la gente que se dedica a la música es como de otro planeta, que están hechos de un material especial, no sé, ni siquiera puedo imaginarlo.

Joseph Gelinek: En cierta forma lo son, los muy buenos son de otro planeta porque tienen algo llamado oído absoluto que es la capacidad de oír sin referencias a ningún otro sonido.

¿Quién es el mejor, bajo tu punto de vista?

Joseph Gelinek: Ella Fitzgerald, por ejemplo o Frank Sinatra. No es algo privativo de la música clásica. Es como una red que tienen siempre que les permite arriesgarse en las improvisaciones, porque saben que dentro tienen una especie de GPS sonoro con el que no se van a perder nunca.
El otro día, en la Zarzuela, por ejemplo en un recital de lied, la cantante, que era una mezzo muy famosa, salió a dar la propina y empezó a cantar antes que el pianista hubiera tocado una sola nota, y cuando este se sumó, estaba perfectamente entonada. ¿Cómo se acuerda de dónde estaba el sol sostenido? No se acuerda, simplemente, lo sabe.

Debe ser fascinante

Joseph Gelinek: Pues sí, lo es. La música es magia y misterio, por eso creo que la combinación de música y thriller va bien.

Lo cierto es que a ti te ha funcionado

Joseph Gelinek: Sí, pero a otros también. El verano pasado leí una novela preciosa que se llamaba The Rainaldi Quartet, un thriller musical. Y aunque yo ya estaba de lleno metido en mi historia, de alguna forma me reafirmó en mi convicción de que la esencia misteriosa de la música te cambia el estado de ánimo en cuestión de segundos, o te puede hacer volver al pasado en un pis pas. “Tócala otra vez, Sam”. Le va muy bien al género policíaco.

La verdad es que la música es parte importante de nuestra vida, aunque a veces ni nos demos cuenta ¿Imaginas una película sin banda sonora?

Joseph Gelinek: No, la vida sin música no merecería la pena ser vivida, al menos en mi caso. La música nos eleva por encima de la miseria y la mezquindad, y sólo la música lo hace. Nos hace sentirnos nobles, desinteresados.

Hablas en el libro sobre el “efecto Mozart” que consiste en la mejora del razonamiento espacio temporal, algo estudiado por psicólogos y neuropsicólogos. Me parece algo muy interesante a la vez que curioso. ¿Tan grande es el poder y la influencia de la música?

Joseph Gelinek: Sí, es enorme, aunque he de decirte que los cambios cerebrales producidos por la música no son permanentes. Sólo durante un rato, como la poción mágica de Asterix.

Utilizas códigos secretos encriptadas en partituras. No todo el mundo tenemos formación musical y cuando vemos una partitura la miramos como la vaca mira al tren. ¿No crees que quizá esto haga un poco más difícil la lectura de la novela?

Joseph Gelinek: Sí, tal vez, pero era inevitable. Había que pedirle ese pequeño esfuerzo al lector.

Según dices, es tu primera novela. ¿Te has sentido cómodo escribiéndola?

Joseph Gelinek: Me he sentido de muchas maneras: excitado, acobardado, envalentonado, desesperado… es un proceso tan largo que hay tiempo para sentirse de todas las maneras posibles, y cuando entregué el borrador y me dijeron en la editorial que tenía que reescribir algunas partes para que la historia fuera más potente, pues me dije: ¿seré capaz de estar a la altura del criterio de profesionales que se ganan la vida corrigiendo y evaluando novelas de misterio? ¿Seré capaz? Can I? que diría un Obama inseguro Yes, you can! me dije. Y me puse a ello.

Y por lo visto has podido...

Joseph Gelinek: Es que el trabajo con los editores ha sido muy fácil porque no te hacen un planteamiento agresivo. O sea, no van con el lápiz rojo y ya está, sino que subdividen la novela por cuadrantes, por decirlo de alguna manera, y vas trabajando con ellos poco a poco y te van diciendo: “ahora mola, ahora mola”.

Supongo que eso ayuda bastante...

Joseph Gelinek: Sí, eso es esencial. Y luego, después de que sabes que has escrito la mejor historia que podías escribir con lo que sabes del oficio piensas; “y esto no es suficiente, ahora hace falta suerte”.
Mira, en París me compré
El exorcista, de William Peter Blatty la novela de endemoniados más famosa de la historia, todo un clásico. Pues en el prólogo, Blatty dice que sacó la novela y no pasó NADA, “Flop” que dicen ellos. Unas semanas más tarde, le llama su agente y le dice se ha puesto malo uno de los invitados del programa literario de más audiencia, y daba la puñetera casualidad de que Blatty estaba al lado del estudio de TV y podía plantarse allí en 10 minutos y además tuvo la SUERTE de que los otros dos invitados eran un muermo, por lo que se pudo pasar tres cuartos de hora hablando de endemoniados para una audiencia millonaria de televisión.

Esa fue la mejor publicidad

Joseph Gelinek: El día siguiente El exorcista volaba de los estantes. Suerte y además una novela cojonuda.

Me has comentado antes que te estás documentando para tu próxima novela ¿Puedes adelantarnos algo?

Joseph Gelinek: Sólo puedo decirte que va acerca de un instrumento maldito. Un objeto que da mala suerte.

¿Sigues con la novela de misterio, entonces?

Joseph Gelinek: Claro, para los que no somos Javier Marías solo nos queda la novela de género que es como el maquillaje que encubre nuestras deficiencias como escritores. De alguna forma, el género de misterio es tranquilizador para el lector. El libro es como un tren; sabes que parte del crimen y que la estación final es la resolución del mismo. En cambio esas historias que no sabes cuándo terminan, me ponen muy nervioso.

¿Volverá a escribirla Joseph Gelinek?

Joseph Gelinek: Será lo que diga Plaza & Janés pero en principio, sí.

¿Por qué el anonimato?

Joseph Gelinek: El anonimato es una propuesta de la editorial. Como de todas formas no se iba a vender por mi nombre, porque yo no soy nadie en la literatura... me dijeron; “se trata de una novela de misterio, pues vamos a darle aún más misterio creando una personalidad secreta”, y yo les dije: "y demos pistas a lo largo de la novela de quién puedo ser yo y que el lector lo adivine", aunque al final desechamos esa opción para no marear en exceso.
Lo más extraordinario es que se ha vendido a una decena de países antes de publicarse, entre ellos, Alemania, Italia… aunque se resiste Francia.

¿Te verás obligado a "salir del armario"?

Joseph Gelinek: Saldré si la editorial me dice que salga sino, viviré muy feliz dentro de él.

Pues muchas gracias, Joseph. Que tengas mucha suerte con tu novela.

lunes, 7 de julio de 2008

Entrevista a Javier Reverte - Venga a nosotros tu reino


Entrevista publicada en www.ciberanika.com

Realizada por Celia Santos





Javier Reverte estudió filosofía y periodismo y trabajó como reportero durante más de veinte años. Viajó por todo el planeta siendo testigo de importantes acontecimientos políticos y bélicos.
Hace más de veinte años que se dedica a la literatura y es autor de varios libros de viajes como la “Trilogía africana” (El sueño de África, Vagabundo en África y Los caminos perdidos de África) y varias novelas como “Todos los sueños del mundo”, “La noche detenida” o “El médico de Ifni”.
Estuvimos con él en el Hotel Colón de Barcelona donde nos habló de su última novela, “Venga a nosotros tu reino” en la que nos habla de la España de los años cincuenta y la situación política y religiosa de la época.

Tengo que decir que me ha resultado muy difícil preparar esta entrevista ya que el libro está tan bien escrito, y lo explica todo con tanta claridad que no queda ninguna duda. ¿Qué críticas le han hecho respecto a la novela?

La verdad es que he tenido pocas críticas y muy pocas reseñas. Aún es muy pronto porque el libro está recién salido del cascarón. No me han hablado demasiado de él. Sí lo han hecho algunos amigos y gente próxima que ya lo ha leído y en general les ha gustado bastante. He notado que ha habido, con respecto a otras novelas, un salto en la calificación. Yo también creo que es una novela mejor que las otras pero eso es algo que al final queda en manos del lector, que es el jefe, el que manda.

Aunque lo explica en el libro, me gustaría que nos contase en qué consistía lo que es el tema central del libro; la lucha de los curas obreros a mediados de los años cincuenta.

Al final de la Guerra Civil Española, en el año treinta y nueve, queda prácticamente liquidado todo el movimiento político contrario al franquismo y todo signo de democracia o de organización política obrera o y los que no quedan liquidados, los fusilan después de la Guerra Civil y años posteriores, con una labor policial que acaba con todo. Pero en los años cincuenta comienza a nacer en la clandestinidad, aunque muy levemente, comienzan a organizarse los partidos políticos de izquierdas, sobre todo el partido comunista. Los demás no tienen una presencia muy real. El partido comunista tiene más capacidad de organización y empieza a organizarse poco y mal en pequeños focos de algunas fábricas y en algunas zonas del país más que en otras, sobre todo en Asturias, quizá más que en Cataluña y en Madrid donde había una más directa represión, o más control político. Pero al mismo tiempo, en el seno de la Iglesia Católica, surgen en las organizaciones de base, juveniles, organizaciones próximas a los trabajadores, movimientos como las HOAC (Hermandades Obreras de Acción Católica), de las que hablo en el libro y como las JOC, que remitiendo a doctrinas sociales de la iglesia de la época de León XIII, reivindicaron un papel de la iglesia más redentorista y más próximo a las clases pobres y humildes. Y hay un momento en que esos dos movimientos se encuentran. Los comunistas, con inteligencia, empiezan a acercarse a esos movimientos de base porque piensan que es un territorio de penetración y los movimientos de base cristiana se fascinan con ese sentido de la organización de los comunistas y también con esa preocupación de clases sociales oprimidas que piensan que ellos no están haciendo. Y así se produce el movimiento de acercamiento que también, en un momento concreto, tiene que ver con los movimientos teóricos de la iglesia en Francia, con Maritain y otros clérigos que los que hablo en el libro, que van creando lo que después sería la base de la teología de la liberación, movimientos católicos muy próximos al marxismo, incluso en revoluciones en las que participaban activamente en América latina tomando las armas, y también en otro terreno como fue el Concilio Vaticano II con Pablo VI, Juan XXIII… Este es el inicio de todo ese proceso, muy centrado en España aunque hay una referencia a Italia. El proceso histórico real en el que yo he enmarcado la historia de mis personajes.

¿Cual fue la importancia real que pudo tener la lucha de los curas obreros en la evolución del Régimen?

En los años cincuenta, poca, escasa. Pero en los años sesenta comenzó a tomar mucha fuerza. Nacieron los curas obreros en barriadas pobres de Madrid y de otras capitales. Empieza a ser un movimiento que se extiende bastante y que empieza a crear sindicatos en la clandestinidad o abiertamente. Comisiones Obreras se reunían abiertamente. Cuando descubrían a un comunista lo encerraban en la cárcel, pero ellos eran los que negociaban con los patrones y se renovaban uno detrás de otro y eso se lo tuvo que tragar el régimen de Franco.

¿Qué posición adoptó la Iglesia oficial ante tales disidentes?

Hubo incluso asambleas famosas que se celebraban en abadías y en sacristías. En Cataluña, en el sesenta y ocho hubo un encierro muy famoso en una iglesia, de gente progresista. La iglesia prestó muchos locales a esos movimientos.

¿Pero la iglesia como institución? Porque usted de habla de parroquias y de sacerdotes. De personas individuales, al fin y al cabo.

La iglesia seguía muy próxima al franquismo pero sin embargo, esos movimientos, sobre todo en Italia, empezaron a tener obispos y cardenales muy partidarios de esos movimientos, uno de ellos era Juan XXIII, otro Pablo VI que fueron los que alentaron el Concilio Vaticano II, una revolución en el seno de la iglesia. Eso generó que hubiera muchos obispos y muchos cardenales que ya no estaban en esa línea, como por ejemplo, Tarancón, que es un caso concreto de una iglesia aperturista, una iglesia partidaria de la democracia y una iglesia contraria al régimen de Franco.

La historia comienza con el viaje en tren de Stefan, un joven cura polaco acogido por la iglesia española en calidad de refugiado político que huye del comunismo. En ese viaje le explica a otro viajero su origen polaco. El cual le dice que el comunismo debió ser horrible. El joven cura le comenta que fue más horrible Hitler y el hombre no lo entiende. ¿Se reflejan en ese diálogo las dos posiciones de pensamiento que en esa época podían existir?

Son razones históricas. El nazismo fue muy antieclesiástico aunque se llevaban muy bien con el Papa Pío XII, pero era un movimiento ateo. Sin embargo la Falange española no era atea, era católica. Eso era un elemento diferenciador. En el integrismo español la iglesia había jugado un papel muy importante junto al ejército y el capitalismo terrateniente. Era muy diferente el fascismo español del nazismo y las situaciones fueron muy distintas. El opresor en Varsovia había sido en nazismo y el comunismo fue visto en un principio, ya que el ejército que liberó Varsovia fue un ejército ruso, como un ejército liberador en Europa, igual que lo fueron los americanos. Después se convertiría en un régimen de presión. Pero los movimientos demócratas y liberales, en principio no eran enemigos del comunismo. En España sí porque la iglesia española sí había sido enemiga del comunismo. El gran enfrentamiento en España había sido comunismo – iglesia. Ese viajero no entendía que un cura polaco le dijera que los nazis fueron los que mataron a su padre. Y los comunistas fueron los que lucharon contra los nazis.

La relación de Stefan con Pilar, en una España tan conservadora como la de los años cincuenta y en dos sectores sociales tan reprimidos como iglesia y ejército (Pilar es hija de un militar) ¿Sería realmente posible?

Pues no se si sería posible pero si resulta verosímil, ¿por qué no? Yo creo que en el tema del sexo las cosas nunca han sido como se plantean. Por ejemplo los curas, siempre han tenido sus deslices. ¡Cuántos curas tenían su ama de llaves o su sobrina! La iglesia además, con los poderosos, en estos temas siempre ha sido muy tolerante. Los militares españoles eran parte de un sistema que era muy moralista pero sin embargo ellos eran tipos que tenían sus queridas y se iban a prostíbulos. Algunas mujeres de muchos importantes prebostes del régimen, les ponían tranquilamente los cuernos a sus maridos y se sabía. Yo recuerdo dos ministros de Franco a los que les llamaban los “astados unidos”. Pilar estaba viendo a su padre con sus queridas y a su madre con su amante. Ella no quería ser casta y pura cuando lo que tenía a su alrededor eran cuernos y adulterio. Quizá Pilar es una chica que no encaja en su tiempo porque es un poco adelantada a su época. Quizá su pensamiento encaja más en los años sesenta. Pero sí que ya había mujeres que querían estudiar, que querían su derecho al voto, su trabajo, igualdad de derechos... Recordemos que en la República había muchos niveles de igualdad entre hombres y mujeres que luego cortó de raíz el fascismo. Pero la mujer del siglo XX ha sido una mujer rebelde.

El peso que tiene Leopoldo Eijo Garay en la historia es mucho. Un personaje real, obispo de Madrid en los años cincuenta, amigo íntimo de Franco y del entonces Papa Pío XII. ¿Realmente influía tanto este obispo en las decisiones del Régimen, que no eran otras que las de Franco?

Muchísimo. Dentro de la iglesia tenía mucho peso. No en cosas directamente políticas, pero si en asuntos del estado y del gobierno que podían afectar a la iglesia. Él era, y lo comento en el libro, una de las tres persona que sucederían, en una especie de triunvirato, a Franco en caso de muerte súbita; él, el presidente de las Cortes, Estaban Bilbao, al que Eijo llama Estebanillo, y un militar de alto rango. Él hubiera sido un jefe del estado interino mientras se resolvía la situación si Franco llega a morir. Era un hombre tremendamente poderoso, con mucha influencia sobre Franco y era un hombre tremendamente inteligente. Salido de la nada, de una familia muy humilde, hijo de una sirvienta. Un hombre con una capacidad intelectual muy por encima de la media. Se convirtió en un déspota dándose cuenta de que era más inteligente. Les llamaba burros a los franquistas y a los falangistas. Hay un momento en la novela en el que dice: “entre el caos y el orden yo me quedo con el orden. Prefiero un despotismo, aunque sea de borricos, al caos absoluto de la democracia”.

Pero sin embargo es un personaje muy poco conocido. Me ha costado trabajo encontrar información sobre él.

Todo esto son elementos reales de un personaje del que no hay muchas biografías. A lo mejor no era como yo lo he dibujado, ya que a mi me creció dentro de la novela a través de una serie de datos. Un hombre con el que hablé fue su antiguo fámulo que me contó que tenía un gran sentido del humor, que se reía de los otros obispos, cómo los consideraba inferiores. Y ya esos datos a mí me dieron la identidad de un personaje despótico, lleno de humor, desdeñoso de los otros, muy inteligente y muy poderoso. Y como una novela, va creciendo según se va desarrollando, ya que es una materia viva, hay personajes que según van creciendo te van diciendo: “oye, soy estoy aquí y yo sería de esta manera” y son ellos los que imponen su perfil. Eso me pasó con éste que iba a ser un personaje de segunda fila y se convirtió en un coprotagonista.

En la página 86, el obispo Eijo Garay dice: “los nazis preconizaban una sociedad atea”. Siendo así, ¿Por qué la iglesia les prestó su apoyo?

Ese fue un tema diplomático. La iglesia católica en Roma en ese momento era aliada de los nazis que a su vez eran aliados de los fascistas italianos… la iglesia era una gran poder con el que había que pactar y pactaron. La iglesia católica vaticana pactó con el movimiento fascista y a consecuencia con los nazis aliados del fascismo. No en vano a Pío XII se le llamaba el Papa nazi.

Eijo Garay leía “La codorniz”que se subtitulaba “La revista más audaz para el lector más inteligente”.

Sí, es cierto. En realidad lo leía todo. Conocía perfectamente a los clásicos, la novela picaresca.

Es un personaje al que se le toma mucho cariño…

No se si cariño es la palabra pero sí cierto respeto humano. Era un tipo muy inteligente y eso siempre llama un poco la atención.

Hay un momento muy divertido en la novela que es cuando el obispo le regala unas medias a su secretaria y dice que mirar no es pecado. ¿Estaría de acuerdo la iglesia con esa afirmación?
La iglesia no estaría de acuerdo, pero él sí. Como cuando dice que él no necesita confesarse. Pero después tiene la ternura de regalarle unos guantes a Stefan porque sabe que pasa mucho frío en Madrid.

“Eijo Garay era apodado “el obispo azul”. Es obvio que por su cercanía al Régimen, pero ¿realmente era así?

Al principio estaba muy cercano sobre todo a los falangistas y menos a los movimientos cristiano – demócratas, aunque sí le abrió la puerta al Opus Dei y dio el permiso para que se constituyeran como institución oficial que luego pasó a ser prelatura o como se llame. Yo no se mucho de la terminología aunque la estudié para escribir el libro. Conseguí un diccionario sobre las vestimentas y demás.

¿Cómo se explica que, pese a las opiniones de Eijo sobre Escrivá de Balaguer y a su importancia dentro del Régimen, acabase “la Obra” con tanta influencia en el Gobierno como la que tuvo?

Él vio en el Opus Dei un movimiento de apoyo y de firmeza al régimen político, aunque a Escrivá de Balaguer le llamaba memo y se reía de él. Eso me dijo el fámulo. Aunque la imagen que yo doy de los encuentros entre ellos dos es inventada, bien pudo ser verdad. Además, yo me leí, para escribir este libro, El camino, de Escrivá de Balaguer, y nunca imaginé que un libro pudiera tener tanta cantidad de melonadas juntas. Pero hay que nutrirse de la información real de las cosas

La novela es perfecta para conocer al detalle una época de la historia de España que no es sobre la que más se ha escrito. En esta época empezaban las relaciones internacionales con USA y el conocido Plan Marshall. ¿Qué papel tuvo la iglesia en la apertura internacional?

La iglesia siempre se acomoda a esos momentos y en ese momento se acomodó perfectamente, aunque había un sector de la iglesia que quería estar más en las raíces del franquismo. Pero hasta el mismo Eijo se acomodó. Aunque los falangistas eran grandes enemigos del Opus y el Opus de los falangistas. Dentro del régimen eran enemigos jurados. Igual que el Opus es enemigo de los jesuitas y los jesuitas del Opus. Quizá habría que suponer que le obispo azul tendría que estar del lado de la falange, pero para la iglesia, la suprema institución es la iglesia. Mientras ellos ocupen un lugar de privilegio, no les importa cambiar de postura. Ellos están por encima del bien y del mal. Son capaces de adaptarse muy bien.

Muy poca gente sabe que existían cárceles de curas a las que iban aquellos sacerdotes con ideas más aperturistas, como por ejemplo las HOAC (Hermandades Obreras de Acción Católica). ¿Cómo maneja la iglesia hoy en día las diferencias de criterios dentro de su seno?

España fue una cárcel durante casi dos décadas. Es curioso que algunas de las cárceles de las que yo hablo en el libro, hoy en día sean colegios de curas. Aunque en la época de Franco algunos colegios eran como cárceles. Yo estudié en un colegio de curas durante unos años y era una cárcel para mí. Hasta que tuve la suerte de que me expulsaran.

Era una manera de manejar los diferentes criterios… ¿Cómo los maneja hoy en día?

Ahora no los manejan tan bien. Yo creo que la iglesia está nostálgica de aquel tiempo. Pero es que esta iglesia responde Benedicto XVI y a Juan Pablo II, no es la de Pablo VI y los que mandan en la iglesia católica son de ese sector intransigente. No tienen los privilegios que tenían entonces, aunque tienen bastante más de los que deberían. Creo que en esta legislatura, Zapatero debería plantearse hacer una España laica de verdad, porque España quiere ser laica. La gente que tiene creencias no les gusta esa iglesia militante, le gusta un estado no confesional. La gente se ha hecho mucho más moderna que la iglesia. Y una parte de la iglesia añora mucho esos privilegios. Están muy mal acostumbrados.

¿Por qué tras el Vaticano II cambia la consideración de esos curas “sociales”?

Cuando se celebró el Concilio Vaticano II, la sociedad presionaba mucho y había habido movimientos de signo revolucionario y social muy intensos que la iglesia había ignorado. Tenían que empezar a ceder terreno. Ya no podía tener esos criterios que respondían al medievo y tenía que ir cediendo. De ahí surgió el Concilio Vaticano II y también de movimientos dentro de la iglesia como el de Jacques Maritain, los mismos jesuitas, lo que después derivaría en la Teoría de la Liberación, que ponían en cuestión muchas cosas, no sólo de puertas afuera sino también de puertas adentro; el celibato llegó a ser puesto en cuestión y faltó muy poco para que Pablo VI lo aprobara, hecho que hubiera sido revolucionario en el seno de la iglesia. También faltó muy poco para aceptar que las mujeres oficiaran las ceremonias, porque ahí sí que hay un machismo tremendo en la iglesia. Pero claro, la propia iglesia se reveló contra eso. Un Papa murió en medio, no se que pensar.

¿Se puede comparar la situación religiosa de aquella época con el integrismo del que tanto se habla hoy en día?

No. Aunque era un integrismo político, no era un integrismo de signo tan tremenda y directamente religioso como podemos ver en Bin Laden o en Arabia Saudita. No era la Guerra Santa, auque el obispo Pla i Daniel calificó de cruzada a la Guerra Civil. No hacía falta porque la iglesia formaba parte de un poder tradicional que en España tenía tres patas; una era la iglesia, otra era el ejército y otra el capitalismo terrateniente. No precisaban de un integrismo radical porque era una sociedad muy abierta al pecado, una sociedad lúdica que le gustaba el vino y el sexo y todo ese tipo de cosas. Aunque no sabría analizarte ese tipo de cosas.

¿Hay algún escándalo político o religioso que no haya querido incluir en el libro?

No, porque yo normalmente encuentro las cosas bastante normales. Cuando busqué en los seminarios y no quisieron darme las listas de los antiguos estudiantes, me dijeron que se habían roto muchas de ellas. Incluso me llegaron a decir, personas que ya estaban fuera del seminario, que se habían tachado nombres de gente que había tenido escándalos homosexuales, pero eso es algo que está a la orden del día, además, no es lo mismo la homosexualidad que la pederastia. Relaciones homosexuales las hay en muchos sitios. Pero si había algún escándalo yo no le presté atención. Yo iba a documentarme para mi novela.

¿Cuesta mucho esfuerzo integrar personajes reales con los de ficción – así como temas – para que en la novela consigan un buen grado de verosimilitud, sobre todo en una época tan próxima a nosotros y tan comprobable?

Es la primera vez que lo hago. Me lo pidió la novela. Me surgió de una manera natural porque yo no pensaba haber hecho eso, pero cuando surgió Eijo Garay, en el segundo capítulo, me di cuenta durante el curso de este relato que por qué no podían salir personajes reales. Desde luego convertidos por mí en personajes literarios. Ese juego que comenzó siendo una necesidad que me pedía el libro, me salió luego de una manera natural y no tuve ningún problema. De repente un personaje real aparecía, después llegaba uno de ficción.

¿Le ha costado mucho construir los personajes, integrarlos en la trama, darles unas personalidades tan características…?

Es una novela que he escrito con mucha naturalidad, aunque me ha costado, porque en estructura es una novela compleja. Hay pasajes que te llevan al pasado o flash – backs, cuando hablo del pasado utilizo el presente y cuando hablo del presente utilizo el pasado. Todas esas cosas las he ido encajando pero lo he hecho de una manera muy natural. Hay algo que hago cuando escribo una novela y es que, en una pizarra enorme pongo cada uno de los personajes con todos sus datos, edad, año de nacimiento, cuando se han casado… Eso el escritor lo tiene que tener muy claro

¿Ha sido costoso el trabajo de documentación?

Parte de ese trabajo lo tengo hecho porque yo nací en esa época. Cuando me preguntan si he estudiado mucho a Franco para la novela respondo que yo nací con Franco y me crié con él. Lo tenía en el NODO, en la radio, en los periódicos… lo conocía muchísimo más que muchos historiadores ingleses que se han leído toda su vida diez veces. Desgraciadamente yo se muy bien quién era Franco. Pero sí que busque muchos libros, no solo de documentación y de personajes, sino también compré una serie de un periódico que trataba sobre los años del NODO para ver las imágenes de aquel tiempo. Compré libros de fotografías de la época y también películas de los años cincuenta en las que está de fondo el paisaje de Madrid. Un paisaje que yo identificaba con mi infancia. Un paisaje de desmontes, de ruinas de la guerra, de miseria y de frío.

En la entrevista que le hizo un compañero hace algún tiempo sobre su libro “La aventura de viajar”, dijo que en España no se le considera como novelista. Tengo que decir, que su novela es una de las mejores escritas que he leído últimamente. ¿Cree que eso puede cambiar? ¿Se le considerará novelista?

Eso tampoco me importa demasiado. El mundo de la crítica, o por decirlo de una manera más amplia, el mundo de los poderes culturales es un mundo reducido. Es mucho más grande y más importante el número de lectores. Y es cierto que a mí, se empeñan en no considerarme novelista. Pero no es un problema sólo conmigo, es un problema general porque estos poderes piensan que podemos ser una cosa pero no varias. Si eres escritor, has de ser escritor, no puedes ser nada más. Parece que si cuando te sales del territorio en el que tú estás, atentaras contra unos principios casi morales. ¿Si soy un escritor de viajes, por qué no voy a poder escribir novelas? Además, yo a mis libros de viajes siempre les doy una estructura literaria, porque sino serían una simple guía.

Esta pregunta me lleva a otra: “¿Qué diferencias/dificultades ha encontrado entre el género de viajes y la novela?

Hay un momento determinado en que la propia historia que tú quieres contar te pide el género. A mi una historia me exige el género de la novela cuando sé que la realidad no me basta para contar algo que he visto en el fondo de las cosas. Cuando se que necesito la ficción para acercarme más a la verdad. Crear personajes, imaginar situaciones que puedan darle al lector una idea mucho más precisa de lo que yo siento de las cosas. La literatura, en definitiva, para mí es un intento de poner orden en el caos, un orden que es necesario y ahí es donde hace falta la novela.

Acostumbrado como está a escribir libros de viajes, en esta novela apenas se mueve de Madrid. ¿Se ha sentido de algún modo atrapado?

Tengo más novelas escritas pero no. Sí es cierto que aunque hay una pequeña parte en la que sale Varsovia y Roma, toda la historia transcurre en Madrid. Aunque tengo al menos otras dos novelas que transcurren íntegramente en Madrid. Yo he escrito mucho de Madrid, más que de África. Sin embargo me conocen mucho por los libros africanos. Quizá han tenido más audiencia porque nadie escribe de África. Aunque después se ha escrito mucho pero yo fui el que empezó

¿Alguna idea sobre su próxima estación de parada, sobre su próximo libro?

Tengo casi terminado un libro de un viaje por Alaska y Canadá. No es como África. Está más arriba (risas)

Pues es todo. Ha sido un placer y nos vemos en el próximo viaje.

Muchas gracias, Celia. Para mí también ha sido un placer.

Entrevista a patrick Graham - El Evangelio del mal



Entrevista publicada en http://www.ciberanika.com/

Realizada por Celia Santos



¿Cómo surgió la idea de escribir El evangelio del mal?

El origen de este libro es un encuentro que tuve con un protonotario apostólico, un amigo de infancia que me habló de los manuscritos prohibidos de la cristiandad y me abrió las puertas para investigar sobre ello.

Al ser una persona que, por tu trabajo has estado próximo al Vaticano, ¿te han facilitado el acceso a archivos a los que no puede acceder cualquiera?

No. Yo no puedo utilizar mi esfera profesional para tener acceso a este tipo de cosas. Ha sido gracias a mi amigo. Con el Vaticano no puedes mezclar tu trabajo con otro tipo de asuntos. Es una mala idea.

Podemos apreciar que tienes un gran conocimiento sobre los métodos policiales y los tipos de asesinos. ¿Cómo se ha asesorado?

Soy licenciado en psicología y especializado en criminología. En literatura, si quieres describir una autopsia, puedes, o bien imaginarla o bien haber asistido a ella. También me he informado con personas que trabajan en el FBI a través de familiares míos que viven en Estados Unidos. He hecho muchas investigaciones sobre los asesinos en serie. En Estados Unidos me entrevisté con tres de ellos.

Supongo que estarían dentro de la cárcel…

Sí, (risas) era lo más seguro.

La Cofradía del Humo Negro es una secta de adoradores del diablo que aseguran que, en el momento de la crucifixión, Jesús renegó de de Dios, no resucitó y se convirtió en Janus, príncipe de las tinieblas. En su novela, los seguidores de esta cofradía consiguen infiltrarse en la cúpula del Vaticano. ¿Qué supondría un hecho así para la cristiandad?

Este complot existió realmente. Ha existido hasta los años sesenta. En los años treinta se reclutó a gente que no era creyente, que eran satanistas, con la intención de que entrasen en los seminarios y llegasen a ser cardenales y u obispos. En los años sesenta se les descubrió y se acabó con el complot.
Si un complot de este tipo consiguiese su objetivo, que es destruir la fe, es lo que ocurriría; destruirían la iglesia católica desde dentro y la fe se derrumbaría.

En la novela habla de las Recoletas de Cervino, que se encargaban de custodiar los documentos secretos de la iglesia. ¿Existieron en realidad o nacieron sólo para la novela?

Había órdenes que se dedicaban, sobre todo a restaurar libros y solían ser mojes. Cada monasterio utilizaba unas tapas específicas en sus libros para impedir que saliesen de ellos. Estaba prohibido el tráfico de libros de un monasterio a otro.
Había otras órdenes, sobre todo femeninas, dedicadas también a la restauración de libros porque en los monasterios había mucha humedad y requerían constante arreglos pero también los custodiaban y estudiaban. Estaban aisladas del mundo y una vez que entrabas en aquellos conventos – fortaleza sólo podías salir muerto. Estas órdenes eran las que se encargaban de estudiar los libros y de anotar comentarios al respecto que son lo que yo he podido consultar.

Habla también de la posibilidad de que los discípulos de Janus cruzaran al continente americano por el estrecho de Bering. Supongo que eso sí es invención tuya…

No. No es una invención mía. Está constatado que los jesuitas, al llegar a china, encontraron templos con símbolos de la cristiandad. También en los templos aztecas se han encontrado frescos y detalles que corresponden a los ritos cristianos pero con connotaciones de la renegación de Cristo. El hecho de que pasasen por el estrecho de Bering es una teoría. No se sabe si pasaron por allí o en barco. Pero si que hay constancia del paso de un continente a otro. Había muchas pruebas de este paso de los discípulos de Janus y medida que se encontraban estas pruebas con los hallazgos arqueológicos, los manuscritos prohibidos lo fueron aún más. Lo importante es que haya pruebas.

Si en realidad se dio esa migración de un continente a otro, en la novela fueron los discípulos de Janus los que atravesaron el estrecho, pero, ¿en la realidad quién cruzó de un lado a otro?

En la realidad fueron los discípulos de la renegación los que pasaron al otro continente. Fueron por China. Se cree que fueron los mismos discípulos de Jesucristo que asistieron a la renegación en la cruz y después de su muerte fueron a “evangelizar” el mundo pero en realidad fueron a explicar lo que ocurrió de verdad. “No. Cristo renegó en la cruz”.
La historia de la fe comienza en el momento de la muerte de Cristo. Se sabe que fue hijo de San José y de la Virgen María y se sabe que el cuerpo de Cristo fue descolgado de la cruz bastante tarde y que se hizo cargo de él, al parecer, José de Arimatea. Pero ¿qué ocurrió durante esos tres días hasta la presunta resurrección? No se sabe y ahí es donde comienza la fe, con la resurrección.

El hilo conductor de la novela es el evangelio de Satán. Evidentemente es poco creíble que el demonio escribiera un evangelio. Se supone que lo escribieron los discípulos de Janus, aunque sí existen sectas satánicas en el mundo. ¿Tienen su propio libro sagrado?

No existe un libro propiamente dicho. Algunos han querido escribirlo, pero el objetivo de los satanistas no es crear nada, ni crear un fe paralela o en contra, sino que piensan que Dios y Satán están al mismo nivel y su objetivo es detener la fe.

Si existen manuscritos o evangelios apócrifos que pueden comprometer a la iglesia, ¿por qué simplemente no los destruyen?

Para empezar, en aquella época era impensable destruir un libro; era el crimen de los crímenes. Por otra parte, la iglesia siempre ha tenido la sabiduría y la paciencia de no destruir las pruebas, sino darlas a aquellas órdenes elegidas para estudiar en qué podrían ser peligrosas para la iglesia. Además, aunque destruyas un libro, no por ello destruyes lo que está escrito dentro. Aunque quemes a un hereje, no acabas con la herejía.

Hay un personaje en la novela que me ha llamado la atención y es el inquisidor Landegaard. Siempre se nos ha presentado a la Inquisición como una entidad implacable, sin piedad, incluso sanguinaria. Pero este inquisidor se comporta más como un investigador, como un científico. ¿Cómo eran realmente?

Se han contado muchas tonterías sobre la inquisición. Está la inquisición española que es un caso aparte. Pero en Francia o en Italia, aunque hubo casos de inquisidores que se excedieron, eran épocas muy particulares. En realidad, la finalidad del inquisidor y de la Inquisición era perseguir la verdad. Para empezar, la Inquisición no tenía derecho a pronunciar sentencias. Ellos buscaban la verdad y aunque en el cine vemos que eran ellos los que pronunciaban las sentencias contra alguien, eso no es cierto. Lo que hacían era entregar a la persona, una vez que estaban seguros de que habían cometido un crimen contra Dios, a lo que se llamaba el Brazo Secular.

Serían como una especie de policía ¿no?

Sí. Actuaban como inspectores de policía de hoy en día. Buscaban las pruebas y actuaban también como jueces de instrucción.

Otro de los personajes de la historia es el padre Carzo, un exorcista al que la iglesia envía a los rincones más remotos del mundo a liberar almas poseídas por el maligno. ¿Es esa la imagen de un exorcista real?

Existe un exorcista por cada diócesis que permanecen en secreto. Suelen ser viejos sacerdotes y ellos no viajan por el mundo. Peor hay otros que son una congregación del Vaticano a los cuales se envía cada vez que en algún sitio hay signos de presencia maléfica o de milagros. Estos exorcistas son principalmente científicos. Primero comprueban que no se trate de ningún problema psicológico o psiquiátrico e incluso pueden hacer escáneres para comprobar que no se trate de ningún tumor o cualquier otra anomalía y si realmente comprueban que se trata de alguna manifestación que no corresponde a la ciencia, entonces actúan como sacerdotes.

¿Ha conocido usted a algún exorcista?

Sí. Mi amigo del Vaticano es exorcista y he conocido a otros. Además he asistido a dos exorcismos.

Nos presenta también en la novela a la logia del Novus Ordo, supuestamente formada por los hombres y mujeres más influyentes del mundo y que persiguen liberar al mundo de las religiones. ¿Existe esta logia?

Existen logias muy poderosas pero precisamente su poder reside en el secreto. No tiene nada que ver con los satanistas del Heavy Metal o sacrificios humanos. Los más influyentes y poderosos actúan en secreto. Existen cuatro o cinco logias de este tipo que yo he reunido con el nombre de Novus Ordo. En la novela cuento que la última vez que se reunieron fue en el palacio de Versalles y eso es cierto. La última reunión que hubo de empresarios muy importantes de todo el mundo fue allí, en Versalles.

¿Cómo cree que puede tomarse la iglesia algunas de las cosas que cuenta en su libro? Porque por ejemplo, habla de que algunos de sus miembros tienen tratos con las mafias italianas.

No creo que digan nada porque la iglesia apenas reacciona cuando se trata de verdades. Es un vínculo que tampoco han intentado ocultar, y no es que sea un vínculo delictivo, sino que en Sicilia no se puede hacer nada sin la mafia. Cuando alguien llega a cierto nivel de finanzas o de empresas no puede hacerse nada sin el concurso de la Mafia, es un vecino.

¿Incluida la Iglesia?

Sí, desde luego. Tienen vínculos con ellos pero repito que en ningún caso se trata de vínculos criminales. Nunca la iglesia se va a servir de la Mafia ni al contrario. Pero es necesario, obligatorio.

¿Existen acuerdos ocultos y elucubraciones a la hora de elegir un Papa?

Por supuesto. En principio esos acuerdos están prohibidos, pero desde luego que existen porque en todas las elecciones de un papa hay un favorito. Puede haber un complot contra la elección de ese papa. Que puede existir, eso es seguro, ahora, que tenga posibilidades de conseguir sus fines es más dudoso. Ha habido cónclaves bloqueados, por ejemplo a finales de la edad media, lo cardenales llevaban seis meses sin elegir a un papa y decidieron dejarles sin comida ni bebida hasta que eligiesen el papa que necesitaba la iglesia.

Has sido galardonado con el premio Maison de la Presse. ¿Cómo se siente al recibir un premio tan importante y más con una primera novela?

Me alegré mucho de recibirlo. No lo esperaba porque en Francia es muy raro recibir un premio por un primer libro pero aún lo estoy asimilando.

En los últimos años, proliferan los libros sobre hermandades secretas, evangelios apócrifos, desacreditaciones a la iglesia… En España, este género ha tenido muy buena acogida, tanto que hay quien piensa que estamos ya un poco saturados. ¿Se ha dado este mismo fenómeno en Francia?

En Francia ocurre más o menos lo mismo. Es verdad que hay cierta saturación y da la impresión de que sea más fácil escribir un libro sobre la iglesia, ahora que están de moda, pero es justamente al contrario, eso lo hace más difícil. De todos modos, yo creo que uno no elige su historia sino que es la historia la que lo elige a él.

¿Cómo ha sido la experiencia de escribir y publicar su primera novela?

Fue muy sencillo. Escribí las cien primeras páginas y las envié por correo al editor que me llamó por teléfono y nos pusimos de acuerdo. Después de eso seguí escribiendo el resto del libro.

¿Volveremos a tener la oportunidad de leer una segunda novela?

Sí. Lo estoy terminando de escribir. No será una continuación de “El evangelio del mal”. Es un tema completamente distinto pero su protagonista será de nuevo Marie Parks, una de las protagonistas de este libro, y será un personaje aún más loco. La conoceremos mucho mejor. La novela está centrada en ella aunque hay toda una historia alrededor y otros personajes, vamos a conocer realmente lo sombría y oscura que es. Qué ocurrió antes del accidente y que ocurrirá después.

Pues es todo. Muchas gracias por tu tiempo y buena suerte con la novela.

Gracia ti.

lunes, 16 de junio de 2008

Venga a nosotros tu reino - Javier Reverte


Reseña publicada en http://www.ciberanika.com
Realizada por Celia Santos

VENGA A NOSOTROS TU REINO.
Autor: Javier Reverte.
Editorial: Areté.
ISBN: 978-84-01-33687-4
Primera edición: Abril de 2008.
Nº de páginas: 527.


Durante los años cincuenta, un joven cura polaco es acogido por la iglesia española con la intención de protegerlo del comunismo que gobierna su país. Llega a un Madrid frío y triste en el que aún pueden observarse las heridas de la reciente Guerra Civil. Con una gran vocación, el joven Stefan sólo pretende servir a Dios y a la iglesia. Pero en su camino se cruzarán la política, el poder de la iglesia y el amor.

Por compromiso con un familiar, se verá inmerso en los movimientos obreros de los curas católicos que empezaban a nacer en esa época. Contraerá una fuerte amistad con el entonces obispo de Madrid, Leopoldo Eijo Garay, hombre poderoso e influyente y conocerá el amor de la mano de Pilar, la hija de un importante militar.

Opinión.

Como ya le confesé al propio autor en la entrevista, una vez terminé el libro, no sabía qué preguntas hacerle, debido a la facilidad de su lectura y a que el autor te acompaña durante toda la historia y te da la confianza necesaria para terminar inmerso en ella. No quedan dudas sobre personajes ni datos históricosy resulta un libro ideal para conocer la España de los años cincuenta y su situación política.

Quizá lo más llamativo es la mezcla de personajes reales con otros de ficción, pero el autor lo hace tan fácil que el lector apenas se percata y encajan perfectamente entre ellos sin resultar forzados ni postizos. Quizá el trabajo de documentación haya sido clave en esta novela ya que el autor ha hablado con algunos de los personajes reales de la novela y con otras personas relacionadas directa o indirectamente con ellos. A raíz de esos testimonios, Javier Reverte construya una personalidad propia de cada uno de ellos que, según el propio autor, bien podría haber sido así.

Es el personaje del obispo Leopoldo Eijo Garay quizá el que más fuerza tenga, que aun siendo un personaje secundario, en algún momento de la novela consigue hacerle sombra al propio protagonista, con lo que yo no lo consideraría un secundario como tal sino un coprotagonista.

La novela es, lo que en mi opinión se podría considerar como bien escrita, bien estructurada y bien contada. Con una prosa sencilla a la vez que embaucadora y con los ingredientes justos para dejar al lector con un agradable sabor de boca.


El evangelio del mal - Patrick Graham



Reseña publicada en http://www.ciberanika.com/
Realizada por Celia Santos


EL EVANGELIO DEL MAL
Autor: Patrick Graham
Editorial: Grijalbo.
Traducción: Teresa Clavel Lledó
ISBN: 978-84-253-4234-9
Primera edición: Mayo de 2008
Nº de páginas: 559


En Italia en la Edad Media, una monja consciente de que va a morir, se empareda para proteger un libro que contiene todo el mal dentro de sí.
Desde entonces y hasta la actualidad, dicho manuscrito permanece desaparecido hasta que Marie Parks, una agente del FBI y el padre Carzo, un exorcista, se aventuran a recuperar dicho libro siguiendo la pista a raíz del asesinato de cuatro jóvenes en las mismas circunstancias en las que murieron otras monjas quinientos años atrás.

Dicho libro es el llamado Evangelio del mal, un libro que explica que Jesús renegó de Dios en la cruz convirtiéndose en Janus, el príncipe del infierno.

A su vez, la llamada Cofradía del Humo Negro, devotos de Janus y adoradores del diablo, intentan gobernar el mundo designando como nuevo Papa a uno de sus miembros. Para ello necesitan el evangelio.

En medio de extorsiones, mafias, secretos y archivos, iremos descubriendo los entresijos de una iglesia que no siempre nos cuenta toda la verdad.

Patrick Graham es consultor internacional muy próximo al Vaticano por motivos profesionales. .
Con su primera novela “El evangelio del mal” ha recibido el prestigioso premio “Maison de la presse”, otorgado por los libreros al mejor libro de ficción y no ficción en Francia.

Opinión.
A simple vista esta novela puede parecer otro Thriller de los que inundan el mercado sobre hermandades, códigos secretos y manuscritos a los que nos tiene tan acostumbrados el mundo editorial. Pues bien, es cierto que esta historia contiene todos esos elementos, pero uno de los puntos a su favor es el suspense y el miedo que se llega a pasar mientras se lee este libro. Para los amantes del terror, casi podría considerarse una novela del género aunque sin llegar a ese nivel. Las descripciones de algunos asesinatos y el aspecto de Europa en la época de la peste negra son de una crudeza y un realismo que en ocasiones parece que estemos ante un relato Gore.

Es difícil que una primera novela cumpla con todos los requisitos que exige un lector. Uno de los errores más comunes en los escritores noveles es, en el afán de querer volcar en la historia todos los datos recopilados en la investigación, saturar la novela y perder en ocasiones el hilo de la narración. No es exactamente el caso de Patrick Graham pero casi. Es cierto que una historia tan compleja necesita de datos fehacientes que le den credibilidad.
En este caso, el autor salva la historia porque, aunque si que dispone de gran cantidad de información, sabe encajarla perfectamente en la trama y utilizarla en cada uno de los escenarios que componen la novela.

Lo más llamativo de este tipo de novelas son, en mi opinión la cantidad de datos históricos, anécdotas curiosas y métodos, en este caso de la iglesia, que normalmente la gente de a pie no conoce. Y en el caso de “El evangelio del mal” el autor, como persona relacionada con El Vaticano y cercano a alguno de sus miembros, ha tenido una buena fuente donde documentarse.

Ameno e inquietante, un buen libro para pasar un tarde de verano.

El maestro de la inocencia - Tracy Chevalier

Reseña publicada en http://www.ciberanika.com/
Realizada por Celia Santos
EL MAESTRO DE LA INOCENCIA
Titulo original. Burning Bright
Autor: Tracy Chevalier
Editorial: Lumen
Traducción: José Luis López Muñoz
ISBN: 978-84-264-1646-9
Primera edición: Febrero de 2008
Nº de páginas: 373


A finales del siglo XVIII, la familia Kellaway se muda a Londres para olvidar la reciente muerte de uno de sus hijos. Allí conocen a Phillip Astley, propietario de un circo donde el padre de familia de los Kellaway, constructor de sillas, comienza a trabajar como carpintero construyendo los decorados para cada función.

Lo dos hijos menores de los kallaway, Jem y Maisie aprenden a sobrevivir en un mundo hasta entonces desconocido para ellos. Masie se enamora del hijo de Phillip Astley, vividor y juerguista. Por su lado, Jem, conoce a Maggie, una joven muy pobre pero con un encanto que enamora al joven.
En su relación y el conocimiento de Jem de la nueva ciudad de la mano de Maggie, conocerán a uno de sus vecinos, el poeta y pintor William Blake, que les enseñará la magia de la poesía, las canciones y cómo la pérdida de la inocencia no es motivo para no creer en ella.

Opinión.
Siempre resultan originales las historias que tienen como hilo conductor un personaje conocido que pasa a un segundo plano haciendo protagonistas a los personajes supuestamente más simples. En este caso, un personaje excéntrico, el pintor y poeta William Blake, es el eje sobre el que giran las diferentes historias que nos regala esta novela. Sobre todo la historia de amor adolescente entre Jem y Maggie, en la que su vecino el Señor Blake tiene mucho que decir. A modo de ejercicio iniciático para los dos jóvenes, su vecino les hace ver las dificultades y las maravillas de la vida desde otra perspectiva a la de la rancia sociedad londinense del siglo XVIII.

Envuelta en una atmósfera mágica de malabaristas, domadores y todo el romanticismo que envuelve al mundo del circo, Tracy Chevalier nos dibuja un Londres sucio, corrupto, pero en el que nos deja ver la esperanza y el amor a través de los ojos de unos niños que, como cualquiera, albergan aún en sus corazones la inocencia.
La narración, cómoda e hipnótica, tiene ese toque de cuento o fábula con un ligero toque amargo que se saborea mientras lo lees pero que en ningún caso te deja mal sabor de boca.

Un libro entretenido que cuenta una preciosa historia

domingo, 1 de junio de 2008

Donde esté una buena corrida...

…que se quite el futbol! ¡Y los toros! Es el chiste recurrente que todos hemos escuchado alguna vez. Pues ya nos podemos ir olvidando de todo eso. Hace unos días, varios medios de comunicación publicaban la siguiente noticia; “Siete de cada diez españoles prefiere un partido de futbol a practicar sexo”.
Por lo visto, los datos provienen de un estudio realizado a nivel europeo donde nos cuentan qué país es el más apasionado… por el futbol (Suecia), en cual se llora más cuando pierde su equipo favorito (Portugal)… en fin, ese tipo de cosas. Pero vamos a lo realmente importante a la vez que preocupante; es decir, si siete de cada diez, o lo que es lo mismo, el SETENTA POR CIENTO de los hombres de este país se sienten más atraídos por las piernas de Eto’o que por las de sus novias. No se por qué, llamadme aprensiva, pero a mí me parece que no vamos bien.

A una semana para el comienzo de la Eurocopa, nuestros hombres se preparan para el gran acontecimiento como si de un mandamiento sagrado se tratase y fuese de obligado cumplimiento so pena de excomunión. Preparan todo un ritual místico, incluido el altar engalanado con los tonos pertinentes de las bufandas y camisetas sin olvidar las libaciones de cerveza a sus dioses.

A partir de ese momento, las mujeres nos convertimos en seres invisibles. Bien es cierto que hay algunas a las que les gusta el futbol y otras que fingen que les gusta para así poder sentirse cerca de sus parejas, pero son la excepción que confirma la regla.

Uniendo las dos fórmulas, estudio europeo y futbol, el resultado es un periodo de tiempo, más o menos corto (dependiendo de si España pasa de cuartos) en el que las mujeres podemos olvidarnos de que nos acompañen al super, ayudas en casa, y sobre todo del sexo. Absolutamente todo gira en torno al horario de los partidos. Y este año tendremos suerte ya que es una competición europea y los horarios no son un problema, pero todos recordamos aquel mundial en el que nos despertábamos a las siete de la mañana para ver a nuestros aguerridos representantes perder ante la selección de no se que país. ¡El madrugón que nos dimos un sábado para nada!

Estoy segura de que ninguna mujer ha visto jamás a su pareja en semejante exaltación de su excitación como cuando su equipo o la selección de su país gana una final o se clasifica para una competición importante. El estudio al que me refiero hace mención a que un 88% de los hombres ha besado a un desconocido para celebrar un gol. Después tú le das un beso en público y mira alrededor para comprobar si le ha visto alguien. Pero claro, estamos hablando de la selección; pasión verdadera, entrega absoluta, amor eterno… tú sólo eres su pareja. Si se lo haces saber te dirán que un mundial es sólo cada cuatro años y a ti te pueden besar en casa cuando quieran.

Pero el futbol tiene algo bueno, y es que hace florecer la sensibilidad de los hombres. Dos de cada tres europeos han llorado alguna vez cuando ha perdido su equipo. Eso se supone que es algo que a las mujeres nos gusta y que apreciamos en un hombre pero vuelvo a tener mis dudas.

Durante un partido de futbol, ya te puedes pasear delante de tu pareja con la bufanda de su equipo y unos tacones de vértigo que seguirá con su atención puesta en los dientes de Ronaldinho.

Quizá las españolas tengamos suerte si España consigue el preciado trofeo (o si conseguimos pasar de cuartos), pero mientras tanto, nos tocará ir a ver nuestra serie favorita a la tele del dormitorio.

Es mejor, no obstante, dejarles a ellos con el fútbol, porque si la pareja acaba en la cama practicando sexo después de un partido se corre el riesgo de que la mujer esté pensando en su profesor de paddel y el marido en Sergio Ramos".

Cierto es que el futbol despierta pasiones, pero no las que a nosotras nos gustaría.

Muchas gracias al maestro Forges por cederme la imagen y hacerlo con el sentido del humor que le caracteriza. Podéis ver más viñetas divertidas en su web www.forges.com